Intelectuales y Reformistas

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FRANCISCO JOSÉ MARTÍN (Ed.), Intelectuales y Reformistas, la generación de 1914 en España y América, Biblioteca Nueva, Madrid, 2014, 256 pp. ISBN 978-84-16095-46-9.

Si echamos la vista atrás en el tiempo, tan solo cien años han pasado desde el inicio de la primera Guerra Mundial y desde la publicación de las Meditaciones del Quijote de José Ortega y Gasset. 1914 es una fecha que deja una huella en la historia y representa la insignia de un destacado grupo de intelectuales que navegaron en el campo de la cultura en pos de la modernización de España. Este movimiento, que recibe el nombre de generación del 14, era consciente de la necesidad de salvar la circunstancia española. Por medio de su labor literaria y ensayística abrieron la posibilidad al cambio, la posibilidad de que España se mirara en el espejo de Europa y saliera de la enfermedad que la estaba consumiendo. El camino para alcanzar su ideal dependía de dos factores, la cultura y la educación, pues eran el único medio posible para la transformación social. Sabían que educar la sensibilidad del pueblo era la única posibilidad de regenerar la nación, por eso volcaron sus esfuerzos en una reforma de España a través de la vía pedagógica. A pesar de la influencia de su proyecto y de todo su trabajo intelectual, hoy en día no ocupan un papel protagonista en nuestra memoria. Cuando estudiamos historia o literatura en el colegio apenas se menciona a la generación del 14, ésta se ve eclipsada por otras dos generaciones, la del 98 y la del 27. Por ello, los trabajos reunidos en Intelectuales y Reformistas tienen la pretensión de repensar su legado intelectual y reclamar su protagonismo. En el año de su centenario, este libro trata de otorgar a la generación del 14 el reconocimiento y la valoración que merece.

El título, Intelectuales y Reformistas, es realmente preciso, pues responde al marcado carácter de esta generación. Eran intelectuales y educadores, dado que su formación y las diversas plataformas culturales con las que contaron les posibilitaron la intervención necesaria, en el contexto social, para propiciar el cambio. Y eran reformistas, pues apostaron por una reforma de España desde la cultura.

A través de las páginas de esta edición de Francisco José Martín, leeremos y reviviremos el nacimiento de una generación de intelectuales involucrados en la acción política y social de su país, cuyos esfuerzos y esperanzas encontraban su norte en la reconstitución y europeización de una España sucumbida en las tinieblas. Cien años han transcurrido desde entonces y la lectura de este libro nos evoca un tema presente. Ahora también son tiempos de transformación y reflexión y quizás estos trabajos nos abran caminos hacia la lucidez que necesitamos.

Cada uno de los autores que han trabajado en la constitución de este libro trata de reflexionar críticamente, desde distintos enfoques, acerca de la herencia y la influencia que la generación del 14 dejó para la posteridad. Cada escritor de los presentes en este libro, a través de su escrito, define, desde diferentes aspectos, los rasgos de este movimiento y rememora la esencia de una generación que, tanto en España como en América, tenía un espíritu reformista y manifestaba su postura por medio de su acción intelectual. Intelectuales y Reformistas nos abre las puertas a una génesis del movimiento intelectual, nos habla de la formación de sus integrantes en el extranjero y de su función política y social en las revistas y la prensa. Nos cuenta que los miembros de la generación del 14 no sólo eran intelectuales, sino también educadores, que trataron de llevar a cabo un proyecto de educación política. De la mano de estos trabajos comprendemos la proyección e influencia de Ortega y la generación del 14 en América y su papel en la revista España, genuina expresión del movimiento intelectual.

La forma en la que se articulan estos escritos es lineal en el tiempo. El libro nos circunscribe dentro de dos sucesos fundamentales, que marcan el principio y el fin del eje cronológico del mismo. El inicio está marcado por la obra de Benito Pérez Galdós, Electra, la cual constituye el comienzo de la modernización de España y representa la conciencia que los intelectuales toman acerca del poder que ejerce su acción social en la nación. El final determinado por la Guerra Civil, que hundía con la fuerza de un tifón sus planes regeneracionistas. Y en el medio de este libro encontramos escrita la vida, el transcurso de las acciones y los planes, las preocupaciones, intervenciones y proyectos de una generación que cien años después reclama el lugar que le corresponde. Desde perspectivas distintas estos trabajos esbozan los rasgos de este movimiento generacional, con la intención de ajustar el objetivo por el que mirar, en la diversidad de escritos, el espíritu del 14.

El comienzo de este libro presenta, con el primer escrito de Francisco José Martín, un recorrido histórico del nacimiento del movimiento del 14, en torno al relato de los sucesos más relevantes del siglo XIX y XX en España. En el transcurso de este recorrido, Martín nos describe cómo se constituye el grupo de intelectuales a partir de la referencia y las actuaciones de la generación finisecular. Nos habla, también, de los primeros proyectos de la generación, como la construcción de revistas, las cuales constituyen uno de los intentos de intervenir en la vida pública de España. Asimismo, en este ensayo se narra, por una parte, la progresiva desvinculación de la generación del 14 respecto a la generación del 98 y, por otra parte, la necesidad formativa que este grupo supo ver como medio para llevar a cabo su acción transformadora.

De la mano de Paul Aubert leeremos la acción política de los intelectuales en el marco europeo y nacional, influenciada por ciertos acontecimientos que afectan al país, como la Primera Guerra mundial, la Revolución Rusa y la cuestión marroquí. Este capítulo nos narra la necesidad que esta generación sintió de hacer política en un momento de extrema crisis. La Guerra supuso una gran reflexión acerca del porvenir de España. Y precisamente estas cuestiones son abordadas en este trabajo. ¿Qué podía suponer la Guerra para España desde la mirada de la generación? ¿Y cuáles fueron las causas de su aislamiento? Son preguntas que aquí vemos claramente respondidas. Aubert nos dibuja el papel del intelectual español que quiso hacer política, con la pretensión de democratizar el régimen y renovar la cultura.

El tercer trabajo, titulado “Educadores en España: 1914”, de José Luís Mora García, nos habla del valor de la pedagogía y del desarrollo pedagógico de España impulsado por la generación de 14. Este escrito aborda la actuación de los intelectuales desde la vertiente educativa. Ellos supieron ver la importancia de la escuela para una renovación cultural y la función social que desempeñaba la educación. Con gran maestría el autor nos describe las instituciones que estuvieron al servicio de la educación y la colaboración política de este grupo a partir de su apuesta educativa.

En el cuarto escrito, Álvaro Ribagorda, se dedica a plasmar las diversas plataformas culturales con las que contaron los intelectuales para desarrollar su proyecto político e intelectual. Estas plataformas, como la JAE, los cafés literarios y las revistas que fundaron con su sello, surgen con la pretensión de transformar la sociedad mediante la cultura. Varios son los proyectos de modernización que esta generación llevó a cabo y aquí son descritos, junto a la Reforma de la universidad que tuvo lugar en aquel entonces.

José Luís Villacañas, en su escrito, aborda la presencia y acción de José Ortega y Gasset en la revista España, la cual fue el centro neurálgico del ideario generacional. En este apartado del libro se nos presenta la preocupación orteguiana acerca de la neutralidad española y su intención de forjar una política defensiva. También se nos narra su convicción de apostar por una democracia como solución y su concepción del poder vital como parte necesaria para que España se regenerara.

El sexto escrito, de José Ramón González, es un estudio sobre la tarea literaria y ensayística que aportó la generación del 14. Lo que aquí pretende el autor es mostrar las diferentes prácticas de la escritura que este grupo llevó a cabo, como un ejercicio intelectual que respondía al proyecto pedagógico de transformación del pueblo. En este trabajo se vislumbra el papel que desempeña la literatura y el discurso ensayístico que elaboraron en el contexto social y la primacía de lo estético como acicate para llevar a cabo la labor educativa y cultural.

El siguiente ensayo, de Antolín Sánchez Cuervo, presenta la proyección de este movimiento en América y la influencia que Ortega y Gasset, en particular, ejerció allí. En estas páginas podemos leer la importancia que tuvieron las conferencias impartidas por Ortega y Gasset, pues supusieron el inicio de la reflexión sobre la circunstancia argentina. Los intelectuales sembraron en América sus inquietudes y reflexiones. Y también, el testimonio de Alfonso Reyes acerca de la acción generacional. El autor ha evocado, además, las relaciones educativas que la JAE mantuvo con América hasta la creación de la sección Hispanoamericana.

El penúltimo de estos escritos, de Adolfo Castañón, es un estudio sobre los años que Alfonso Reyes estuvo exiliado en España y la colaboración y las relaciones que mantuvo con los intelectuales del 14. Este trabajo no sólo contiene una exposición de la actuación de Reyes con aquella generación, sino que gran parte de sus páginas están dedicadas a sintetizar el epistolario que mantenía Reyes con los miembros de este movimiento.

Y como broche final del libro tenemos un magnífico ensayo bibliográfico, elaborado por Manuel Menéndez Alzamora, que nos ofrece unos títulos esenciales para seguir investigando y aprendiendo acerca del contexto de la generación del 14, acerca de Ortega y Gasset y acerca de los miembros del movimiento.

En definitiva, Intelectuales y Reformistas, con su melodía particular, nos transporta al recuerdo de una generación que cambió el curso histórico de España. Gracias a que cada uno de los escritos nos sitúa en el contexto de la época, sentimos con mayor realismo lo que se quiere transmitir y nos permite ser conscientes de nuestro pasado intelectual. Asimismo, la innumerable bibliografía que responde a cada trabajo abre infinitas vías de acceso para revivir y repensar el legado cultural, moral e histórico que la generación de 14 dejó a la humanidad. Este libro sólo es el comienzo del largo camino por andar.

De aquella reforma imposible que naufragó en la Guerra Civil ahora sólo quedan los restos. Pero lo cierto es que sí tenemos sus pensamientos y sus ideas plasmados en el papel, que por medio de este libro rememoramos. Intelectuales y Reformistas cumple efectivamente la pretensión de poner en su lugar a esta generación de intelectuales y nos brinda la oportunidad, a través de sus páginas, de conocer nuestra historia intelectual. Con José Ortega y Gasset a la cabeza, la generación del 14 merece el reconocimiento y el espacio que les corresponde por derecho en la historia y este libro trata de reivindicarlo, pues ellos sí supieron estar a la altura de su tiempo.

Esmeralda Balaguer García

 

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