Estética y Literatura. La gran novela entre el Ochocientos y el Novecientos

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GIUSEPPE DI GIACOMO, Estética y Literatura. La gran novela entre el Ochocientos y el Novecientos, trad. de Diego Malquori, PUV, Valencia, 2014, 332 pp., ISBN: 978-84-370-9169-3.

La relación entre arte y vida, entre lo que presenta al sentido como inmanente y lo que carece de sentido, es uno de los ejes centrales del pensamiento del filósofo italiano Giuseppe Di Giacomo. Especializado en la relación entre la estética y la literatura o las artes figurativas, es director del Museo Laboratorio di Arte Contemporanea y catedrático de Estética de la Universidad La Sapienza de Roma.

En Estética y Literatura: La gran novela entre el Ochocientos y el Novecientos, Giacomo parte de esa relación entre arte y vida, presentándola como el marco en el cual se analizan las novelas aparecidas entre finales del ochocientos y la primera mitad del novecientos. Es a través de las reflexiones del filósofo húngaro Georg Lukács, en su obra La teoría de la novela (1914), que tiene como centro la relación arte y vida, como Giuseppe Di Giacomo concreta la hipótesis, que en Lukács encontramos solamente in nuce, de que la novelas de ese periodo histórico se desarrollan siguiendo dos líneas narrativas: la primera, la “línea-Flaubert”, y la segunda, la “línea-Dostoyevski”. En torno a cada una de estas líneas nos topamos, como nos indican sus nombres, con dos figuras paradigmáticas: Flaubert y Dostoyevski. Como seguidores de dichas líneas, el autor selecciona una serie de autores y obras, no elegidas al azar sino por su ejemplaridad en el seguimiento y tratamiento de los temas característicos de cada una de ellas. En torno a la “línea-Flaubert” se agrupan autores como Proust, Joyce y Musil; como seguidores del camino abierto por Dostoyevski nos topamos con Kafka y Beckett.

La propia estructura del libro se presenta como clarificadora de dichas agrupaciones. La obra consta de tres partes: en la primera parte se presentan las reflexiones de un joven Lukács —y otro no tan joven— sobre estos dos ejes novelísticos, aunque Lukács no los haya presentado como tales; en la segunda parte, se analiza la “línea-Flaubert” y los autores que la componen, y en la tercera la “línea-Dostoyevski” y los escritores que en ella se insertan. Así mismo intercala en dichas líneas no solo el pensamiento de Lukács, sino también de otros autores, principalmente Paul Ricoeur y Mijail Bajtin. Con Ricoeur se presenta el análisis del tiempo y la narración como un nuevo emerger de la problemática arte-vida, concluyendo que es en la narración, y solo en la narración, donde las aporías del tiempo encuentran una solución, enmarcándose así su análisis en la primera de las líneas comentadas. Por el contrario, en Bajtin la problemática es interpretada a través de la distinción entre “novela monológica” y “novela polifónica”; en la primera el sentido encuentra su realización en la obra misma, mientras que en la segunda se plantea la

búsqueda del sentido como algo que va más allá de la obra, la búsqueda de la totalidad en la vida misma, por lo que Giacomo lo sitúa en la segunda de las líneas comentadas. Para el autor, tanto Ricoeur como Bajtin guardan una estrecha relación con las reflexiones de Georg Lukács, llegando a afirmar sobre Ricoeur “que tal análisis no se aleja en sus rasgos esenciales de las conclusiones a las cuales Lukács ha llegado en su obra La teoría de la novela” (p. 159). Pero así mismo, como ya admite en el prefacio de la obra, el intento de encuadrar a ambos autores en las dos líneas puede llevar a una cierta distorsión de su filosofía: “Al discutir sobre estos autores respectivamente en la apertura de la parte dedicada a la línea-Flaubert y en la de aquella dedicada a la línea-Dostoyevski, soy consciente de haber radicalizado algunos aspectos de su pensamiento” (p. 14). Pero a ello añade: “No obstante, soy igualmente consciente del hecho de que justamente una cierta radicalización permite a menudo arrojar luz de una manera diferente sobre algunos aspectos particularmente fecundos de un determinado pensamiento” (ibid.)

Con la construcción de estas dos líneas, nos continúa advirtiendo el autor en el prefacio, no pretende clasificar, explicar y encorsetar a las novelas, sino que más bien tiene la intención de “hacer emerger en el interior de las obras mismas las perspectivas en las cuales se sitúan respecto a los temas que constituyen el hilo rojo del libro: el manifestarse del sentido, la temporalidad, la finitud, la memoria” (p. 15). Es en relación a estos cuatro temas como se fijan, a lo largo de la obra, las características principales de las dos líneas.

Para poder presentar las características claves de las dos líneas cabe primeramente partir, siguiendo el método de Giacomo, de las aportaciones de Lukács en la configuración de ambos ejes. Lukács aporta al autor la base para su desarrollo marcando la diferencia entre Flaubert y Dostoyevski. En Flaubert la novela alcanza su punto más alto, llegando a ser antinovela al llevar a sus últimas consecuencias la tendencia a desafiar los modelos tradicionales. Es este tipo de novela, que llama también novela del romanticismo de la desilusión, el paradigma de la forma-novela que Lukács desarrolla en La teoría de la novela, al presentar como característica principal el planteamiento de que la búsqueda del sentido o la totalidad solo tiene cabida en el interior mismo de la obra, y no en la vida o el exterior. También se caracteriza por una fuerte presencia del elemento reflexivo y un claro protagonismo del tiempo, de la superación de la finitud mediante la memoria y el recuerdo.

En su análisis, Giacomo plantea la hipótesis de que dichas ideas se hacen más presentes en los autores que siguen el camino abierto por Flaubert: Proust y la importancia de recobrar un tiempo perdido, el descubrimiento del sentido escondido a través de “epifanías” en Joyce y la búsqueda del sentido a través de la utopía en Musil.

Frente a ellos, afirma Lukács al final de La teoría de la novela, “Dostoyevski no ha escrito novelas”; para Dostoyevski el sentido o la totalidad solo pueden ser buscados en la vida, en el no-sentido y jamás en la obra, por lo que Lukács vio en él la más clara superación de esa forma-novela que encarna Flaubert y que niega la posibilidad de influir en la configuración del mundo al considerar como imposible la búsqueda del sentido en la vida. Se habla por ello de la obra de Dostoyevski como de la nueva epopeya, donde el elemento reflexivo presente en la “línea-Flaubert” cae en absoluto. Lukács vio en la obra del escritor ruso su propio camino y es éste el que sin duda se trasluce en La teoría de la novela y que habría sido el protagonista de la inconclusa obra de Lukács sobre Dostoyevski, de la que por desgracia solo conservamos unas pocas notas.[1]

Dostoievski “capta el sentido en el corazón mismo del no-sentido. Para el hombre de Dostoyevski todo es al mismo tiempo sentido y no-sentido” (p. 269). Pero ello no implica la posibilidad de encontrar ese sentido, de la redención o de que ocurra una «catástrofe». Ello es algo que sin duda han tenido muy claro los continuadores de su línea. Kafka va aún más allá: no hay posibilidad de reconocer el no sentido, de salvación, sino solo de condenación. Como continuación, la obra de Beckett para Giacomo se sitúa más allá del horizonte de la novela entendida como búsqueda del sentido o totalidad, porque para Beckett no hay nada que buscar, “ninguna totalidad se puede dar en este mundo que ningún Godot habita ni habitará nunca y sobre el cual es posible avanzar solo a tientas” (p. 307). Beckett lleva hasta sus últimas consecuencias la negación y el rechazo de esa reflexión que caracteriza la novela moderna. Beckett y Kafka no son, ni podrán ser jamás, Proust, Joyce o Musil.

Por todo ello, la aportación de Giuseppe di Giacomo consiste principalmente en plantear una nueva vía interpretativa a través de la cual puedan surgir aquellos aspectos y rasgos latentes —no solo de la literatura del periodo comentado, sino también de obras contemporáneas— que han podido ser pasados por alto y que gracias a la hipótesis de las dos líneas emergen con gran fuerza.

 

Alba Marín Garzón

[1] Véase Georg Lukács, Dostoyevski, ed. de J. Alcoriza y A. Lastra, Leserwelt, Murcia, 1999.

 

 

 

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